Buscar

Empresarios de Aragón
Portada
Carta del Director
Editorial
Opinión
Contactar
Buscar
- - - - - - - - - -
Secciones
Actualidad Empresarial
Especiales
Entrevistas
Localidades Aragonesas
- - - - - - - - - -
Noticias


Publicidad


Escuela de Musica Tony García

Portada arrow Noticias arrow Han quebrado el Ayuntamiento de Zaragoza y huyen hacia adelante

Han quebrado el Ayuntamiento de Zaragoza y huyen hacia adelante PDF Imprimir E-Mail
miércoles, 07 de abril de 2010
La situación del Ayuntamiento de Zaragoza es la más crítica vivida en la historia moderna de la ciudad. Belloch ha incrementado la deuda de forma espectacular y, además, ha generado problemas serios de tesorería que le obligan a recurrir a créditos multimillonarios (próximos a los 20.000 millones de las antiguas pesetas) para afrontar gastos corrientes. Ha quebrado la institución y la apuesta de su consejero Catalá por el endeudamiento eterno sobre las espaldas de los curritos y sus futuras generaciones es una huida hacia adelante que no puede sino engordar una bola de nieve que se hace cada día más grande mientras se desliza ladera abajo ganando velocidad por momentos. Esa bola se dirige peligrosamente hacia las haciendas de los ciudadanos de a pie y el impacto puede ser brutal si no se cambia su trayectoria o se adelgaza su volumen. Lejos de ello, los rectores de la corporación municipal nos embarcan en proyectos faraónicos, megaproyectos que carecen de la adecuada garantía financiera y que, realmente, no son necesarios para mejorar los problemas de los zaragozanos. Es inmensamente mucho más barato, por ejemplo, multiplicar las frecuencias de los autobuses urbanos para mejorar de forma espectacular la movilidad en Zaragoza que poner en marcha un proyecto de tranvía (el doble de caro que el más caro de cualquier tranvía actual en  cualquier otro sitio de España) irracional por un espacio incompatible con cualquier otro medio de transporte habitual. Lejos de reconocer errores y frenar drásticamente el gasto, incluyendo la inevitable paralización de megaproyectos (como dijo acertadamente Javier Lambán) da la sensación que el actual equipo de gobierno se ha dispuesto apurar el último año antes de las elecciones y “el que venga detrás que arree”, en expresión castiza. Poco después de que Belloch llegara al ayuntamiento, estuve sentado a su lado en un desayuno con jóvenes empresarios y manifestó que le situación económica del Ayuntamiento era tan grave que se planteaba que fuera intervenido por el Ministerio de Economía y fiscalizadas sus cuentas. Hoy, la situación es infinitamente peor, con una deuda a largo plazo casi doblada y a corto plazo camino de ser triplicada.
Recientemente se recogía en Heraldo.es un informe de situación que destacaba la posibilidad de la tutela estatal de las cuentas municipales. “La deuda bancaria del Ayuntamiento de Zaragoza continuará en 2010 su progresivo incremento desde que el alcalde es el socialista Juan Alberto Belloch. Si en 2004, la deuda a largo plazo era de 447,4 millones de euros, según la auditoría que encargó el PSOE nada más acceder al gobierno municipal, en la actualidad es de 731,2 millones y cuando acabe el año se habrán alcanzado los 753,5.
Esto significa que por primera vez en muchos años el coeficiente de endeudamiento municipal (relación entre la deuda financiera y los ingresos corrientes) alcanzará el 124,39%. Esta cifra obligaría al Ayuntamiento a estar tutelado por el Gobierno central si este no hubiera elevado el máximo hasta el 125% en la Ley de Presupuestos de 2010. Hasta ahora, el porcentaje era del 110%”... Sin embargo, Belloch no sólo no quiere oir hablar de fiscalizar sus cuentas y que el consistorio sea intervenido sino que nos embarca en proyectos faraónicos sin las garantías plenas de financiación y sin cumplir los plazos de pagos a proveedores. Este tipo de proceder mandaría al banquillo a cualquier empresario en el ámbito privado. Aquí nos movemos en otro escenario, un escenario de impunidad porque España es así, pero la gravedad no es menor pues la falta de rigor en la gestión es mucho más grave cuando el dinero es ajeno, cuando paga el bolsillo del ciudadano. Muchos de estos ciudadanos de a pie todavía creen que la opción política que representan los actuales gestores municipales es la que busca crear un mejor marco social para los más desfavorecidos. Resulta sorprendente y digno para un estudio profundo de comportamiento psicosocial colectivo. Gracias a tanta buena gente se aprovechan para gestionar las instituciones como si fueran sus cortijos. 
 
Siguiente >

Endesa


Publicidad

 

 

Advertisement

 
 

 

© 2012 Empresarios de Aragon
Ctra. Montañana, 879 Tel. 976 200 704
ZARAGOZA 50059