Por Fernando Sancho En Zaragoza, ciudad que se ubica a tan solo doscientos metros sobre el nivel del mar, ha nevado en los últimos diez años muchos más que en los treinta anteriores: En contra, en fuentes de Protección Civil, confirmamos nevadas en la capital aragonesa: 1997: a mediados de diciembre. 1998: a finales de enero. 1999: a primeros de febrero. 1999: a primeros de enero.2001: en diciembre. 2003: finales de enero. 2003: finales de febrero. 2004: finales de marzo. 2004: finales de enero 2005: finales de enero. Todo ello seguramente producto del calentamiento global que dirían los iluminados intolerantes. También debe ser por el calentamiento global que en 2005 Madrid sufriera la nevada más fuerte registrada en los últimos 50 años. Personas de mente simple admitirán con contundencia las informaciones dominantes de los nuevos estalinistas ante la falta de ideología a la que agarrarse tras la caída del muro de Berlín. Después de la famosa frase de los Del Río argumentando sobre la constitución europea con aquella célebre consideración de "si los políticos, que saben más que nosotros, dicen que es buena, pues será buena", quedó patente que en España cualquier bobo puede hacer carrera ante la capacidad crítica de nuestra ciudadanía.
Como en todas las encrucijadas de la historia, nuestro país, nuestra gran nación llamada España, tiene ahora su gran oportunidad histórica para emprender el camino de recuperación de su propia autoestima y reforzar su posicionamiento en línea con las democracias occidentales más avanzadas de su entorno. De las grandes crisis salen siempre los mejores renacimientos. Y la ACCIÓN emprendida en la etapa ZP-ETA-ERC-IU-RADICALISMOS DE TODO TIPO-NACIONALISMOS SEPARATISTAS, ha econtrado en la sociedad española una REACCIÓN de hartazgo que, canalizada adecuadamente debería servir para zanjar la asignatura pendiente en la España democrática: La normalización del funcionamiento institucional, la recuperación de los valores básicos de la convivencia y la finalización definitiva de los ataques disgregadores y anticonstitucionales.
La esencia del mensaje de Zapatero a los terroristas tras el anuncio del fin de la tregua fue inconstitucional y favorable a los interes de los etarras: "Euskadi será lo que quieran los vascos", un guiño claro al reclamado derecho de autodeterminación de la izquierda abertzale y una opción que no contempla la Constitución española. Cualquier territorio de España será lo que decidan los españoles en su conjunto y para cambiar la Constitución hacen falta dos tercios de la Cámara. Que a Zapatero le tiene sin cuidado el imperio de la Ley es una obviedad a estas alturas de curso. Pero es incierto que el fin del llamado alto el fuego permanente responda a la falta de cesión ante la ETA. La verdad es que se ha cedido enormemente ante la Bestia, pero ésta, insaciable, quiere más, siempre querrá más. Y eso lo saben todos los españoles, menos Zapatero, su gobierno y los idiotas, los numerosos idiotas que pueblan en demasía el territorio nacional. A veces sólo idiotas, a veces también sectarios, que no se sabe que fue antes, el huevo o la gallina. El principal logro del equipo ETA/ZP tras más de tres años de gobierno y dos más de permanentes contactos en la oposición es la presencia en las instituciones vascas de los terroristas, a través del PCTV en el Parlamento y de ANV en los municipios. Ambos incumplen la Ley de Partidos porque no condenan la violencia y han quedado perfectamente vinculados a los terroristas. Lo ha sabido siempre el gobierno, el ministro de Justicia y el fiscal general. Y nos han mentido a todos los españoles una vez más. No han parado de mentirnos. Sin rubor, reiterada y evidentemente, con el apoyo de un control mediático apabullante que no es equiparable en ninguna democracia de nuestro entorno. España, hoy, es el imperio de la ETA, pero España, hoy es, ante todo, el imperio de los idiotas.
A pesar de la subida de Marcelino Iglesias y, en menor medida, de Juan Alberto Belloch, la fuerte bajada de CHA ha dibujado un escenario en Aragón en el que la izquierda pierde posiciones, retrocede electoralmente ante el avance del centro derecha. Tanto en los ayuntamientos de Huesca, Teruel (especialmente), como Zaragoza, el centro derecha sociológico de esta Comunidad (PP, PAR) está mucho más cerca de poder conformar gobierno. En Teruel podrían hacerlo, pero estará condicionado a otros acuerdos electores. En la DGA, la izquierda pierde dos diputados el centro derecha está ahora, tras el 27 M, a sólo dos escaños de lograr una mayoría absoluta para imprimir en Aragón el sello de una política liberal que rompa el inmovilismo de los últimos años, las permanentes subidas de impuestos y la sumisión a los intereses del gobierno central y de Cataluña.